¿Y nuestros sueños?


Cuando éramos niños y adolescentes teníamos sueños, aspiraciones y deseos infinitos de vivir todo aquello que en nuestra mente volaba sin cesar a pesar de las dificultades y penurias que el mundo escolar nos presentaba, es que si los comparamos con el mundo laboral en el que hoy este sistema aberrante y compulsivo nos ha metido, en verdad no eran mayor cosa.

Ciertamente nuestro corazón nos llamaba a sentir emociones y vivencias que resaltaban lo más noble de nuestro de ser, expresándose de distintas formar ya sea por la música, los deporte, las artes, la lectura y para uno que otro norio (con todo respeto ja ja) las matemáticas…..pero y si así era ¿Qué paso? una pregunta que en lo personal me la estoy haciendo ultimadamente muchas veces, es que cuando este mundo laboral maquiavélicamente orquestado te golpea en el profundo de tu ser es cuando despiertas. Este mundo laboral al que previamente fuiste manipulado y condicionado a someterte….bajo un lavado de cerebro muy sigiloso que empieza desde la misma semilla del hogar, ahora no sirve de nada echarle la culpa a nuestros padres quienes también son producto de una generación que no vio más allá de la seguridad de buscar un “trabajo seguro” a la postre de las consecuencias y vicisitudes que esto conlleve.


Ahora se preguntaran queridos lectores porque estas palabras que rayan en la queja o la frustración de un reclamo….bueno hace ya dos años que no había escrito un blog este sitio web al que decidí abrirlo hace ya un tiempo atrás, la “obligaciones laborales” de un trabajo al cual me he sometido por las presiones de un sistema creado para engendrar soldados y obreros me ha llevado a endeudarme para “asegurar” pan, techo y empleo ( sonó a eslogan político y créanme si lo fue) pero como lo mencionamos en el título de este escrito al precio de nuestros sueños.

Fuimos allanados con la idea que debíamos olvidar nuestros talentos, lo que nuestro ser pedía a gritos manifestarse a través de nuestras manos y sentidos. Este sentimiento de impotencia que se fue cimentando cada vez más por toda una sociedad acomplejada y llena de temores, miedos y dudas.

Hace unos pocos días de igual forma luego de tomar la decisión de pedir en mi “trabajo” uno días de mis vacaciones (uno de los pocos derechos con los que al menos no pueden meterse), decidí retomar un actividad que en su momento fue vista como inútil y de poco provecho profesional por parte de mis progenitores…el dibujo; y aquí empieza pues la conexión entre las ganas de escribir y las ganas de manifestar estas palabras.


Llegamos a este mundo con aptitudes inimaginables dadas generosamente por el universo (así lo llamo a esa esencia creadora de todo lo que conocemos) pero que poco a poco se ve mancillada por las palabras limitadoras de amigos, padres y extraños, al final nos vemos ridiculizados y “disciplinados” para pensar como los demás y ser realistas para adaptarnos a un mundo enfermo que sufre de una sicosis colectiva que lo que hace es perseguir el dinero pensando en el como un fin y no como la consecuencia o un medio para lograr un propósito valedero para el cual todo venimos a este mundo.

Es así como luego de 20 años me “atreví” coger un papel y un lápiz, el resultado una transcripción visual de la pelirroja RANMA que la tome de una revista ANIMERICA que de igual forma hace más de veinte años mi hermana me la obsequio como recuerdo de un viaje a Nueva York; yo mismo me sorprendí con el resultado…después de varios años creo que hasta dibujaba mejor que aquel adolescente que no sabía para donde iba su vida.


Aun mas, decidí hacer algo que mi corazón había reprimido hacer durante esos años de colegio con aquellos bocetos que no pasaban de un lápiz o carboncillo…..pintarlos, de mi interior nació una grata satisfacción y sensación de que algo se desahogó y se liberó para

siempre, entonces pensé…por qué no a su momento no decidí hacer mi vida de otra forma…bueno ya es tarde para lamentarse pe

ro nunca lo es para aprender.

Decidí hacer otro dibujo esta vez de la sexi protagonista de COWBOY BEBOOP, FEY VALENTINE y la satisfacción interior fue todavía mucho más sublime….al hacerlo nada importaba….no había stress, miedo, duda o inseguridad….solo fe, esperanza y ganas de vivir.


Que queda por hacer…¡creer en uno mismo!, no es tarde para armarse de valor y continuar donde hace muchos años nos quedamos, existe la convicción y el poder firme de los pensamientos y la palabra, el poder imbatible de nuestro corazón y la confianza en saber que tenemos un “para que” en este mundo, las herramientas son nuestros talentos y nuestra voluntad….ya los dijo un ser que hace dos mil años llego a este planeta para enseñarnos una sola cosa pero hasta ahora no la entendemos


“ al que más talentos se le ha dado…más se le exige”.

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